Aquí estoy. Aquí sigo.
Duele menos, pero cada día me pregunto/reflexiono:
* ¿Por qué esta persona se ensañó conmigo? Obviamente, me sé defender pero cómo hacerlo si ignoraba todo lo que estaba detrás.
* ¿Cómo es que no tiene sentimientos ni remordimiento? Es cierto a la gente mala no le importa lo que hace y ni le rasguña lo que uno dice o hace. Lo más curioso es que siguen mintiendo.
* Luego, cuando uno reacciona entonces la catalogan como la inmadura, vengativa pero bueno fueron las herramientas que tuve.
Pero no importa. Su maldad jamás ganará a mi ser porque yo puedo con toda esa mierda. Me dañó, me humilló y dolió. Ahora yo soy responsable de ser feliz y abrirme entre esa oscuridad.
No lo digo lo hago y soy feliz porque actué con mucha bondad.
Gracias a la vida ahora entiendo esto: solo se quedarán contigo los que merecen quedarse.
Mientras les recomiendo el podcast que está en Spotify, SE REGALAN DUDAS.
Mucha paz
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